Módulo 5.2. Fisiopatología relacionada con el consumo de las proteínas.

12.5.1. Utilización del ácido úrico

Aunque una pequeña parte del ácido úrico es reciclado para la fabricación de ácidos nucleicos, la mayoría es transformado en una forma más soluble (urato) para ser eliminado a través de la orina. Si los niveles de ácido úrico en sangre (uricemia) no rebasan un cierto límite (en torno a los 6 mg/dl), su tránsito y eliminación no plantean perjuicio alguno, sin embargo niveles superiores a  7-9 mg/dl son considerados excesivos (hiperuricemia) ya que pueden originar patologías concretas como la gota y la litiasis renal. En ambos casos la causa de la enfermedad es la baja solubilidad del ácido úrico, especialmente en medios ácidos, y su capacidad de agregarse formando cristales.

  • Algo a tener en cuenta. La suplementación con ácido úrico:

El ácido úrico no es considerado un nutriente esencial dado que el organismo lo sistetiza y recicla en cantidades más que suficientes, sin embargo algunos estudios apuntan a ciertos beneficios derivados de su suplementación nutricional en pacientes críticos que se enfrentan a procesos muy intensos de regeneración tisular como, por ejemplo, los grandes quemados o los sépticos. Así mismo, tal suplementación podría tener efectos positivos sobre la respuesta inmune. Hipótesis como estas han motivado la existencia de algunas fórmulas enterales* que aportan pequeñas cantidades de ácido úrico como fuente de ácidos nucleicos (RNA).      

* Como el IMPACT® de laboratorios Nestlè

En ciertas personas hiperuricémicas el ácido úrico tiende a acumularse en las articulaciones, especialmente de los dedos de las manos y de los pies, propiciando la aparición de gota y, ocasionalmente, de masas o tofos que pueden llegar a deformar las falanges. No obstante, la consecuencia típica de la gota es el dolor agudo producido por los cristales de urato que suelen localizarse en los dedos gordos de los pies.

La litiasis renal se da por la tendencia del ácido úrico a formar cristales en la orina los cuales precipitan (generalmente en combinación con el calcio: urato cálcico), pudiendo llegar a colapsar las vías urinarias y a desencadenar cólicos nefríticos. Aunque no es habitual, este proceso puede desarrollarse de forma insidiosa afectando a la delicada estructura intersticial y tubular de los riñones hasta derivar en una nefropatía.

VOLVER AL ÍNDICE

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100

Deja un comentario