Módulo 5.2. Fisiopatología relacionada con el consumo de las proteínas.

12.7.2. Tratamiento, diagnóstico,  y prevención de las alergias a las proteínas alimentarias

El tratamiento de una reacción alérgica varía en función de su intensidad, desde la administración endovenosa de adrenalina en el caso de un shock anafiláctico, hasta la indicación de antihistamínicos y antiinflamatorios en reacciones menos severas.

El diagnóstico de una alergia se produce cuando se asocian los síntomas característicos a la ingestión de un determinado alimento. A veces esto resulta evidente, siendo el propio paciente el que establece la relación causa-efecto. Sin embargo, los síntomas pueden ser difusos y  difíciles de asociar a un solo alimento entre los muchos que forman parte de la dieta, en tales casos se hacen necesarios métodos diagnósticos específicos.

El más común es el test basado en la aplicación sobre la piel de extractos con diferentes alérgenos alimentarios y en la posterior observación de una posible respuesta local característica (aparición de ronchas o enrojecimientos). Si la prueba es positiva, existe alrededor de un 60% de probabilidades de que los alimentos que contengan el extracto aplicado sean los responsables de la alergia. Si, por el contrario, la aplicación de todos los extractos sospechosos no produce reacción alguna se descarta en un 95% la posibilidad de una alergia mediada por IgE, girándose las sospechas hacia reacciones de hipersensibilidad a la histamina (falsas alergias) o a otro tipo de reacciones adversas.

También se realizan test serológicos basados en la medición de los niveles plasmáticos de IgE específicas para determinados alérgenos alimentarios. Valores elevados indican una alta probabilidad de alergia (más del 95% en el caso de las proteínas de la leche de vaca, del pescado, de los huevos y de los cacahuetes). Es importante destacar que la presencia en la sangre de IgE específica para determinados alimentos no es sinónimo de alergia a tales alimentos si  la ingestión de éstos no produce síntoma alguno.

Otro método diagnóstico es el de la provocación. Consiste en administrar de forma aislada el alimento sospechoso y comprobar la aparición de los síntomas. Esta prueba debe realizarse bajo control médico al ser susceptible de requerir tratamiento inmediato en caso de resultado positivo. La provocación  está contraindicada en personas con riesgo anafiláctico y que presenten una baja sensibilidad a la adrenalina.

VOLVER AL ÍNDICE

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100

Deja un comentario